EL 22 de abril de 1537, Gonzalo Jiménez de Quesada llegó a orillas del río Funza con la intención de doblegar al pueblo indígena que habitaba esta región. A pesar de la resistencia, los primeros tiros de arcabuz (arma antigua, anterior al mosquete) dispersaron a los pobladores dejándoles el río a los expedicionarios. Desde entonces, Funza, Capital Muisca de Colombia, rinde homenaje a sus tradiciones y raíces ancestrales.
Son 12 personas las que integran este grupo, entre ellas: madres cabeza de hogar, desplazados, adultos mayores, personas con discapacidad y veedores ambientales. Su objetivo: socializar a la comunidad las normas de protección al ecosistema.
Como un defensor del medio ambiente se ha declarado el actual gobierno municipal de Funza, desde que asumió el liderazgo Daniel Bernal. Con esa convicción alcanzó la siembra de 26 mil árboles -una cifra récord-, así como la instalación de ocho sensores móviles a vehículos de servicio público para medir la huella de carbono. A iniciativas como estas se suma el programa ‘Guardianes por el Ambiente’, un proyecto con el que la población vulnerable y veedores ambientales harán pedagogía sobre el cuidado ambiental.
Desde este lunes 7 y hasta el miércoles 9 de febrero del 2022 el Instituto, reconocido por sus logros deportivos en el país y el mundo, abrirá sus puertas para quienes quieran hacer parte de sus equipos. El objetivo: ampliar la oferta deportiva y educativa, a través de programas novedosos y profesores con amplia trayectoria.
Se trata de 50 hombres y mujeres, a cargo de un oficial, quienes hacen parte de este grupo operativo a disposición de los territorios que componen esta provincia, una de las 15 del departamento de Cundinamarca. 11 uniformados más reforzarán el pie de fuerza de la estación central del municipio de Funza.

